Ayuno intermitente

Publicado por Nutrición con Esperanza en

Son tantas las creencias que tenemos sobre lo que significa comer y ayunar, que comenzaré con algunas preguntas para la reflexión.

¿Más comida, más salud?

¿Realmente necesitamos comer 5 veces al día?
¿Existe una comida más importante que otra?
¿Es saludable tener nuestro sistema digestivo trabajando cada 2 o 3 horas?
¿Te preocupa estar débil si no comes?
¿Tienes miedo a pasar hambre?
¿A qué hora cenas?
¿Desayunas con hambre?
¿Tienes síntomas digestivos como hinchazones, digestiones interminables…?
¿Descansas bien?
¿Tienes problemas hormonales?

La respuestas a muchas de estas preguntas seguramente sorprendería a muchas personas. Por supuesto, siempre hay matices en función de las necesidades del paciente, pero para ir enfocándonos, podemos comenzar por eliminar algunas creencias erróneas asociadas a esta interesantísima estrategia nutricional.

Mitos en ayuno intermitente

Somos muy libres de no querer practicarlo, pero lo que no puede detenernos son ideas como:

  • Me bajará el azúcar y me marearé
  • Me voy a morir de hambre
  • Estaré débil y no voy a rendir en mi día a día
  • Voy a perder músculo, fuerza, vigor…
  • Mi metabolismo se va a enlentecer y engordaré a la larga

Rondan muchas ideas erróneas de este tipo asociadas el ayuno intermitente. Y si lo piensas es normal por la cantidad de mensajes que llevamos años recibiendo sobre la necesidad de comenzar el día con energía, con azúcar para que funcione nuestro cerebro, que 5 comidas es lo ideal para todo el mundo, etc.

Beneficios del ayuno intermitente (cuando se usa con sentido común)

Algunos de los motivos por los que puede ser interesante practicarlo:

  • Reduce marcadores de inflamación, y esto es la base para resolver síntomas y mejorar muchas patologías.
  • Mejora el perfil lipídico y reduce los triglicéridos.
  • Mejora la sensibilidad a la insulina. Y esto es súper interesante para quienes tengan problemas con sus niveles de glucosa en sangre.
  • Mejora la presión arterial.
  • Favorece la autofagia, un fenómeno que permite la retirada de estructuras celulares que no funcionan como deberían.
  • Paradójicamente, puede ayudar a disminuir la sensación de hambre, por lo que es una herramienta muy a tener en cuenta si necesitamos mejorar nuestra composición corporal, ya que permite reducir peso sin pérdida de masa muscular.
  • Fortalece nuestro sistema inmune.

Sin duda, el ayuno intermitente es una estrategia muy a tener en cuenta, siempre dentro de unas pautas de alimentación saludables y regulares. No se trata de pasar hambre. Se trata de reencontrarnos con las posibilidades de nuestro propio cuerpo con todo lo que eso supone para nuestra salud física y mental.

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