EJERCICIO FÍSICO REGULADOR DEL HAMBRE Y LA SACIEDAD

Publicado por Nutrición con Esperanza en

Cuando hacemos ejercicio aumenta la sensibilidad a la leptina

La leptina es una hormona secretada por el tejido adiposo que ayuda a controlar la sensación de saciedad y regular el balance energético. Cuando el cuerpo ha acumulado suficiente grasa se libera esta hormona en el flujo sanguíneo, lo que constituye una señal que informa al cerebro de que debe reducir el nivel de apetito. Sin embargo, se ha observado que la leptina, «además está involucrada en los efectos gratificantes que experimentamos al hacer ejercicio físico

La sensación de bienestar al correr o al terminar un entrenamiento de resistencia es algo bien conocido por muchos corredores. Ese pequeño subidón se ha asociado tradicionalmente a la liberación de endorfinas, que son neurotransmisores opioides relacionados con la modulación del placer.  Este fenómeno, conocido como «euforia del corredor», también está relacionado con la leptina, una hormona que regula el apetito.

Independientemente de si aumenta o no el apetito, el ejercicio físico es indispensable para regular el peso de forma saludable, para favorecer y mejorar la salud cardiovascular, así como otras enfermedades metabólicas, como diabetes y dislipemias.

Existen estudios que demuestran que muchas personas que eran sedentarias, sienten más hambre después de hacer actividad física. Pese a la extendida creencia de que aumentar la cantidad de ejercicio se acompaña de un incremento en la ingesta energética, que “oscurecería” los beneficios del ejercicio, no hay pruebas convincentes que lo sustenten.

Sin embargo, en muchas personas el ejercicio genera saciedad más rápidamente, regulando las señales corporales de hambre y saciedad.

Cuando realizas ejercicio aeróbico, andar en bicicleta, correr, caminar, aumenta el bombeo de sangre, lo cual actuaría reduciendo los niveles de ghrelina, hormona que estimula el apetito y aumentaría los niveles de péptido YY, GLP-1 y PP,  otras hormonas que informan al cerebro de que el estómago está lleno.

Las hormonas que se elevan con el entrenamiento aumentan la sensación de bienestar y calma que evita las ansias por comer y ayudan a regular nuestra alimentación.

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