MECANISMOS DE CONEXIÓN ENTRE OBESIDAD Y ESTRÉS

Publicado por Nutrición con Esperanza en


El estrés psicológico es un factor de riesgo para el aumento de peso mayor en las personas con sobrepeso u obesidad que en las personas de peso normal. Afecta al desarrollo de trastornos adictivos y a las recaídas de conductas adictivas, y por tanto dificulta la adherencia a los tratamientos de pérdida de peso. Altos niveles de estrés cambian los patrones alimentarios y aumentan el consumo de alimentos hiperpalatables. Puede desencadenar adaptaciones neurobiológicas que promuevan un comportamiento cada vez más compulsivo.

En el mecanismo de respuesta al estrés, que promueve la lucha o la huída, intervienen el sistema nervioso autónomo, y el eje neuroendocrino Hipotálamo-Pituitaria-Adrenal (HPA) manteniendo la homeostasis. Estos mecanismos efectivos en situaciones agudas, producen desgaste (carga alostática) de los sistemas reguladores, produciendo alteraciones biológicas que debilitan los procesos adaptativos del estrés en períodos mantenidos en el tiempo.

El exceso de cortisol en el torrente sanguíneo, como consecuencia de estrés o ansiedad crónica, afecta al metabolismo de la glucosa y las grasas generando la adiposidad abdominal. Incrementando la sensación de hambre debido a cambios en la leptina, grelina, neuropeptido Y.

El estrés supone un desequilibrio de la homeostasis de un organismo, que requiere de una respuesta fisiológica para recuperarlo ante la exposición al estímulo estresante.

Se han estudiado estas respuestas fisiológicas de los comportamientos alimentarios afectados por el estrés en animales, con resultados dispares de hiperfagia o hipofagia en respuesta al estrés. En humanos se observa variabilidad en los resultados, un 40% aumenta la ingesta, un 40% la disminuye y un 20% de las personas no cambia la conducta alimentaria en presencia de estrés.

Estas variaciones pueden estar influidas por el tipo o duración de estímulo y el nivel de hambre y saciedad al inicio de la intervención. Se observa, que factores estresantes leves pueden producir aumento de ingesta, mientras que uno más severo genera hipofagia.

Lo mismo sucede en variaciones relacionadas con el tipo de alimentos seleccionados, para poder interpretar los efectos del estrés sobre la obesidad y salud. Se observa una predisposición a elecciones de alimentos más placenteros y sabrosos, independientemente de la ingesta calórica que ya se ve afectada por el estrés. Aumentan los alimentos con un alto contenido en grasas y azúcares, alimentos hiperpalatables: comida rápida, bebidas azucaradas y alimentos con mayor aporte calórico, siendo mayor en personas con obesidad en comparación con normopeso.

El estrés puede promover patrones de alimentación irregulares y fortalecer redes hacia la sobrealimentación hedónica, en personas con obesidad y sobrepeso, especialmente.

Yvonne HC Yau y Marc N Potenza. Stress and Eating Behaviors (Estrés y conductas alimentarias) Minerva Endocrinol. 2013 PMID: 24126546

Hector Morillo Sarto. Efficacy of a mindful-eating programme to reduce emotional eating in patients suffering from overweight or obesity in primary care settings: a cluster-randomized trial protocol. Trials 2018. DOI: 10.1186/s13063-018-2639-y

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario.
Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies